Luis Alberto Arango
24 Marzo 2023

Luis Alberto Arango

Tomar decisiones inteligentes con información limitada

Entre aquí para recibir nuestras últimas noticias en su WhatsAppEntre aquí para recibir nuestras últimas noticias en su WhatsApp

En un escenario político y económico cambiante se hace más difícil tomar decisiones, sobre todo si no se tiene toda la información disponible. Muchas veces es mejor tomar una decisión con información a medias que tomar una decisión a medias por no tener toda la información.

En Colombia la palabra cambio no es una moda sino una política de gobierno que se está ejerciendo a la velocidad de un tren bala. Las reformas son varias y de gran calado: a la salud, pensional, laboral y próximamente educativa y otra tributaria. Además de hacerlas a marchas forzadas, imponiendo ideologías y exhibiendo poco ánimo para hacer acuerdos, se están realizando en un escenario de alta inflación, desaceleración económica y aumento del costo de endeudamiento.

Por lo tanto, la incertidumbre y las prioridades cambiantes son ahora parte del día a día, tanto de los empresarios como de las personas comunes, quienes enfrentan el desafío constante de tomar decisiones informadas con información limitada y cambiante.

La presión constante para tomar la decisión correcta puede ser paralizante, especialmente cuando el tiempo apremia y las consecuencias de la inacción pueden ser costosas. ¿Cómo navegar por estas aguas turbias con seguridad, confianza y agilidad? La respuesta radica en aceptar la incertidumbre y aprender a tomar decisiones inteligentes, incluso cuando no tenemos todos los datos a nuestra disposición.

Supongamos que un gerente de una pequeña empresa de tecnología y su equipo acaban de desarrollar un producto innovador. Están entusiasmados con su potencial, pero también son conscientes de la fuerte competencia en el mercado. Saben que, si esperan demasiado para lanzar comercialmente su producto, una empresa rival podría lanzar un producto similar primero y robar su protagonismo. Pero si actúan demasiado rápido, corren el riesgo de lanzar un producto con defectos que podría estropear años de investigación y desarrollo, así como la reputación de la compañía. ¿Qué hacer? ¿Esperar para recopilar más información, hacer más pruebas o lanzar el producto al mercado?

Este escenario no es exclusivo del mundo empresarial. Las personas comunes enfrentan dilemas similares todos los días, aunque en menor escala. Por ejemplo, supongamos que está planeando unas vacaciones con la familia y encuentra una excelente oferta de viaje en vuelos y alojamiento, pero el pronóstico del tiempo para el destino es impredecible. ¿Debería reservar el viaje y arriesgarse a que los planes se vean afectados por el mal tiempo o esperar un pronóstico del tiempo más confiable y perder la oferta?

Ambas situaciones destacan la importancia de tomar decisiones inteligentes con información limitada. La clave del éxito, sé que suena más fácil decirlo que hacerlo, es encontrar un equilibrio entre asumir riesgos calculados y recopilar suficiente información para tomar decisiones informadas.

“Estoy seguro de que el gobierno de los Estados Unidos actuó sin tener toda la información a la mano y tomando riesgos calculados…”.

Por ejemplo, las rápidas y audaces acciones del gobierno de los Estados Unidos ante la quiebra del Silicon Valley Bank y que se dio hace dos semanas, han logrado que la actual crisis bancaria de ese país sea menos severa de lo que hubiera sido si no actuaba con rapidez. En menos de 72 horas, el gobierno tomó el control del banco y creó un mecanismo para proteger a todos sus ahorradores. Adicionalmente implementaron, en cuestión de un par de días adicionales, estrategias para que bancos más grandes inyectaran importantes recursos financieros a los medianos y pequeños, para prevenir una quiebra en cadena de otros bancos que son parte del sistema financiero norteamericano. (1)

Este es un ejemplo real de cómo tomar decisiones inteligentes con información limitada. Estoy seguro de que el gobierno de los Estados Unidos actuó sin tener toda la información a la mano y tomando riesgos calculados, pues era más lo que se podía perder al cometer errores derivados de no hacer nada, que los errores que se podían cometer al intentar hacer algo. Este enfoque proactivo y flexible es crucial para enfrentar desafíos y adaptarse a circunstancias cambiantes, ya sea en el ámbito gubernamental, empresarial o personal.

“Aquí listo unas estrategias que pueden ayudar a tomar decisiones con información limitada, permitiendo ejecutar planes de acción con mayor seguridad y confianza”.

Aquí listo unas estrategias que pueden ayudar a tomar decisiones con información limitada, permitiendo ejecutar planes de acción con mayor seguridad y confianza. No son, desde luego, garantía de acertar, pero si se hace el mejor esfuerzo por tratar de obtener y analizar la información disponible entendiendo las limitantes de tiempo y costos o la urgencia para tomar una decisión, se puede tener la certeza de que la decisión se estará ejecutando, sabiendo que está respaldada por un proceso de análisis responsable y serio:

1. Priorizar: en los ejemplos de la empresa de tecnología y de las vacaciones, el primer paso es identificar la información más crítica necesaria para tomar una decisión. En el caso del gerente de la empresa, esto podría implicar investigación de mercado, análisis de la competencia y pruebas de producto. Para el familiar planificador de vacaciones, podría implicar investigar destinos alternativos, evaluar la confiabilidad de los pronósticos del tiempo y considerar las implicaciones financieras de retrasar la decisión.

2. Adoptar la regla 80/20: aplicar el principio de Pareto, también conocido como la regla 80/20, sugiere que el 80 por ciento del impacto de una decisión proviene del 20 por ciento de la información. Al centrarse en recopilar ese vital 20 por ciento de información, los tomadores de decisiones pueden actuar con más confianza, incluso cuando no tienen todos los datos disponibles.

3. Usar la heurística: aplicar análisis heurístico es utilizar atajos mentales que nos ayudan a tomar decisiones rápidamente. Si bien a veces puede llevar a errores, también pueden ayudar a simplificar situaciones complejas y permitirnos evaluar la información disponible de manera más eficiente. En el caso del plan de vacaciones, un análisis puede ser reservar el viaje si la oferta es demasiado buena para dejarla pasar, y planificar actividades alternativas en interiores en caso de mal tiempo. Otro ejemplo de análisis heurístico, para el caso del lanzamiento del producto, podría ser analizar lanzamientos similares que hayan fracasado, para prepararse para el peor escenario y darle manejo, si lo que existe es urgencia en lanzar un producto nuevo.

4. Buscar opiniones de expertos: cuando se enfrenta a información limitada, consultar a expertos en el área de conocimiento sobre la que se tiene dudas puede proporcionar valiosos conocimientos basados en su experiencia. El gerente de la empresa podría buscar el consejo de un mentor o analista de la industria, mientras que el planificador de vacaciones podría consultar a un agente de viajes o contactos locales para obtener sus perspectivas sobre la situación meteorológica.

5. Evaluar riesgos y oportunidades: evaluar los riesgos y oportunidades potenciales asociados con cada opción puede ayudar a los tomadores de decisiones a equilibrar las potenciales ganancias y pérdidas. Por ejemplo, el gerente de la empresa podría sopesar el posible aumento de participación de mercado frente a los riesgos de lanzar un producto con defectos, mientras que el planificador de vacaciones podría considerar el valor de la oferta frente a la probabilidad de que el plan sea interrumpido por el mal tiempo.

6. Monitorear y ajustar: una vez que se toma una decisión, es esencial monitorear la situación de cerca y estar preparado para ajustar la estrategia a medida que se disponga de nueva información. Esto puede ayudar a minimizar las posibles consecuencias negativas de la decisión y maximizar los resultados positivos.

“Es mejor asumir riesgos calculados y estar listo para adaptarse que quedar paralizado por la indecisión y perder valiosas oportunidades”.

Tomar decisiones con información limitada es un desafío que todos enfrentamos, ya sea en el mundo de los negocios o en nuestra vida personal. El aceptar la incertidumbre y emplear estrategias esquematizadas y articuladas para analizar el escenario para tomar la decisión, sabiendo que nunca estará disponible toda la información o que habrá suficiente tiempo para analizarla, debe dar la tranquilidad de haber hecho un ejercicio responsable, a conciencia y defendible ante terceros sobre la decisión que se tomó y ejecutó.

Es mejor asumir riesgos calculados y estar listo para adaptarse que quedar paralizado por la indecisión y perder valiosas oportunidades.

Mientras se navega por las complejidades de la vida y de los negocios, es la experiencia la que va fortaleciendo y puliendo la capacidad de análisis y de aplicar principios heurísticos o de analogías sencillas que permitan resolver interrogantes difíciles que ayuden a tomar una decisión.

Así mismo hay que aprender a confiar en la capacidad de cada uno para tomar decisiones informadas, incluso cuando el camino que se tiene por delante es incierto. Al final, es nuestra capacidad para adaptarnos, aprender y crecer frente a la incertidumbre lo que realmente nos distingue y allana el camino para superar las dificultades.

---

(1). El First Republic Bank, un banco que después de la quiebra del Silicon Valley Bank, comenzó a recibir un embate de retiros masivos por parte de sus clientes. Para enfrentar esa circunstancia, gracias a la articulación del gobierno de los Estados Unidos, recibió 30 billones de dólares en depósitos hechos por bancos más grandes, entre ellos el Bank of America, el Citigroup, el JP Morgan Chase, Goldman Sachs, Morgan Stanley, BNY-Mellon, PNC Bank, entre otros. El propósito fue darle liquidez para que pudiera atender la salida de recursos de clientes y así evitar que tuviera que cerrar por incapacidad para atender esos retiros. El objetivo último fue el de contener una quiebra de otro banco y con ello evitar una reacción en cadena que obligara a cerrar bancos regionales pequeños y medianos, que son parte importante del funcionamiento financiero y económico de ese país.

---

Si usted quiere compartirme ideas, sugerencias o comentarios acerca de esta columna o de otro tema, por favor escríbame, me interesa conocerlas.

Mi e-mail es: [email protected]

 

Conozca más de Cambio aquíConozca más de Cambio aquí

Más Columnas